SALUDARTE
ESTE BLOG ESTA DISEÑADO PARA TODOS LOS AMANTES DEL ARTE SOBRE TODO CLÁSICO.LLEVA EL NOMBRE DE SALUDARTE , YA QUE SOY UN ESTUDIANTE DE MEDICINA QUE TIENE POR PASATIEMPO PINTAR. AQUÍ PODRÁN ENCONTRAR CONSEJOS, TÉCNICAS, HISTORIA Y ALGUNOS DE MIS TRABAJOS EN LOS QUE E APLICADO LOS CONOCIMIENTOS APRENDIDOS DURANTE TODOS ESTOS AÑOS. ESPERO QUE LES GUSTE.
domingo, 17 de julio de 2011
domingo, 10 de julio de 2011
MI ALBUN DE CUADROS
AQUÍ PODRÁN OBSERVAR ALGUNOS DE MIS TRABAJOS, SE APLICO LA TECNICA MIXTA , MAS ADELANTE PORTEARÉ SOBRE ELLA Y CADA CUADRO TIENE MEDIDAS EXACTAS A LA DEL CUADRO ORIGINAL.
¡Vamos a esbozar!
¡Vamos a esbozar!
Una práctica común entre artistas de todo rango, desde un historietista hasta un gran maestro como Leonardo da Vinci es el esbozo o, en inglés, "sketch." Un esbozo es un dibujo hecho rápidamente con el fin de estudiar o captar la forma de un sujeto. Da Vinci hacía cientos de esbozos en sus cuadernos donde figuran sujetos diversos como animales, personas y máquinas. Un esbozo no es un dibujo acabado y muchas veces contiene errores y varios intentos de líneas superpuestas.
Esbozos de Leonardo da Vinci
Uno de las claves más importantes para aprender a dibujar es, bueno, dibujar. Es como aprender a manejar bicicleta. Por más que desees manejar la bicicleta, por más que te sientes a leer artículos de seguridad vial o mirar catálogos de bicicletas, no ganarás más experiencia que subirte a la bici y pedalear.
Del mismo modo, puedes pasarte horas de horas leyendo libros, comprando instrumentos de dibujo, deseando ardientemente aprender a dibujar... pero nada reemplaza a la experiencia que obtendrás cogiendo un lápiz, papel y dibujar, dibujar, dibujar.
Aquí es donde entran los esbozos. Puedes empezar esbozando en base a algún dibujo que te guste, o una fotografía, o quizás un sujeto que tengas delante de tus ojos. Tienes que perder el miedo al "No me va a salir igual," "Esto es muy difícil." Todos tenemos miedo al principio de caernos de la bicicleta, pero no hay otra forma de perder el miedo más que limpiándose las rodillas y volver a pedalear. Eventualmente, empezarás a tener más confianza en tí mismo o en tí misma.
Esbozos de SpiritRaptor
Esbozos de Craig Mullins
¡Manos a la obra!
Lo genial de dibujar es que puedes practicar en casi cualquier parte y situación. Puedes dibujar en la comodidad de tu casa, afuera en la calle mientras esperas a alguien, en un restaurante mientras esperas el servicio y un largo etcétera. No es raro encontrar dibujos de artistas que dibujan durante su viaje en el microbús o tren.
¡Vamos a empezar entonces! Teniendo en mente los ejercicios que hicimos anteriormente de observación, dibujar en el aire, etc. te doy los siguientes consejos:
1. Empieza con trazos ligeros. Pasando suavemente el lápiz sobre el papel empieza dibujando líneas y formas muy generales del sujeto.
2. Haz varios trazos de base y luego, más firmemente, haces un trazo más marcado. Me sucede muchas veces que no puedo dibujar una línea recta en el ángulo que quiero, por lo que lo intento varias veces de manera ligera y una vez que ya me sale hago el trazo definitivo usando los intentos como base.
3. ¿Te salió mal? Déjalo y vuelve a intentarlo o intenta otra cosa. Esbozar debe ser divertido, no debes perder la paciencia ni mucho menos dejar que la frustración te haga dejar el papel. Hay veces que uno no se siente inspirado, como que dibujas y no te sale nada bien. Distráete un momento y vuelve a intentarlo.
Muy bien, ahora vamos con un ejemplo.
Ahora es tu turno. Ten mucha paciencia y... ¡adelante!
Una práctica común entre artistas de todo rango, desde un historietista hasta un gran maestro como Leonardo da Vinci es el esbozo o, en inglés, "sketch." Un esbozo es un dibujo hecho rápidamente con el fin de estudiar o captar la forma de un sujeto. Da Vinci hacía cientos de esbozos en sus cuadernos donde figuran sujetos diversos como animales, personas y máquinas. Un esbozo no es un dibujo acabado y muchas veces contiene errores y varios intentos de líneas superpuestas.
Esbozos de Leonardo da Vinci
Uno de las claves más importantes para aprender a dibujar es, bueno, dibujar. Es como aprender a manejar bicicleta. Por más que desees manejar la bicicleta, por más que te sientes a leer artículos de seguridad vial o mirar catálogos de bicicletas, no ganarás más experiencia que subirte a la bici y pedalear.
Del mismo modo, puedes pasarte horas de horas leyendo libros, comprando instrumentos de dibujo, deseando ardientemente aprender a dibujar... pero nada reemplaza a la experiencia que obtendrás cogiendo un lápiz, papel y dibujar, dibujar, dibujar.
Aquí es donde entran los esbozos. Puedes empezar esbozando en base a algún dibujo que te guste, o una fotografía, o quizás un sujeto que tengas delante de tus ojos. Tienes que perder el miedo al "No me va a salir igual," "Esto es muy difícil." Todos tenemos miedo al principio de caernos de la bicicleta, pero no hay otra forma de perder el miedo más que limpiándose las rodillas y volver a pedalear. Eventualmente, empezarás a tener más confianza en tí mismo o en tí misma.
Esbozos de SpiritRaptor
Esbozos de Craig Mullins
¡Manos a la obra!
Lo genial de dibujar es que puedes practicar en casi cualquier parte y situación. Puedes dibujar en la comodidad de tu casa, afuera en la calle mientras esperas a alguien, en un restaurante mientras esperas el servicio y un largo etcétera. No es raro encontrar dibujos de artistas que dibujan durante su viaje en el microbús o tren.
Esbozos de Toñito Avalos
¡Vamos a empezar entonces! Teniendo en mente los ejercicios que hicimos anteriormente de observación, dibujar en el aire, etc. te doy los siguientes consejos:
1. Empieza con trazos ligeros. Pasando suavemente el lápiz sobre el papel empieza dibujando líneas y formas muy generales del sujeto.
2. Haz varios trazos de base y luego, más firmemente, haces un trazo más marcado. Me sucede muchas veces que no puedo dibujar una línea recta en el ángulo que quiero, por lo que lo intento varias veces de manera ligera y una vez que ya me sale hago el trazo definitivo usando los intentos como base.
3. ¿Te salió mal? Déjalo y vuelve a intentarlo o intenta otra cosa. Esbozar debe ser divertido, no debes perder la paciencia ni mucho menos dejar que la frustración te haga dejar el papel. Hay veces que uno no se siente inspirado, como que dibujas y no te sale nada bien. Distráete un momento y vuelve a intentarlo.
Muy bien, ahora vamos con un ejemplo.
Ahora es tu turno. Ten mucha paciencia y... ¡adelante!
Observando y midiendo
Observando y midiendo
Anteriormente mencioné una frase "Dibujar es la parte fácil, la parte difícil es entender lo que está ahí."
El acto de hacer una línea en el papel es fácil. Dibujar un cuadrado no tiene mayor dificultad, y menos aún si nos ayudamos de una regla. Hay dibujos de maestros clásicos que se componen de prácticamente un par de líneas. ¿Dónde está la dificultad entonces? La dificultad radica en la forma que las líneas sugieren. Si una línea hubiese ido un poco más allá o se hubiese alejado un poco más, el dibujo perdería sentido. Cualquiera puede trazar una línea, pero se requiere de práctica y maestría para saber dónde ubicar y guiar cada trazo.
La ubicación de cada línea y su proporción es muy importante en el dibujo. Esto es más notorio cuando dibujamos retratos, pues al ubicar incorrectamente las partes del rostro vemos que el dibujo no se parece a la persona que queremos retratar. Para lograr el parecido con la realidad tenemos que ubicar cada parte en su lugar.
La idea de un dibujo no es capturar de manera idéntica nuestro objetivo. Si esa fuese nuestra meta, es más fácil y rápido fotografiar al sujeto. La idea de un dibujo es plasmar en papel la esencia del sujeto. Si calcamos la fotografía de una persona el resultado es una serie de líneas sin vida ni emoción. Un dibujo debe tener substancia, debe expresar una idea, contar una historia o ser interesante para que provoque una reacción en el observador.
El acto de hacer una línea en el papel es fácil. Dibujar un cuadrado no tiene mayor dificultad, y menos aún si nos ayudamos de una regla. Hay dibujos de maestros clásicos que se componen de prácticamente un par de líneas. ¿Dónde está la dificultad entonces? La dificultad radica en la forma que las líneas sugieren. Si una línea hubiese ido un poco más allá o se hubiese alejado un poco más, el dibujo perdería sentido. Cualquiera puede trazar una línea, pero se requiere de práctica y maestría para saber dónde ubicar y guiar cada trazo.
La ubicación de cada línea y su proporción es muy importante en el dibujo. Esto es más notorio cuando dibujamos retratos, pues al ubicar incorrectamente las partes del rostro vemos que el dibujo no se parece a la persona que queremos retratar. Para lograr el parecido con la realidad tenemos que ubicar cada parte en su lugar.
La idea de un dibujo no es capturar de manera idéntica nuestro objetivo. Si esa fuese nuestra meta, es más fácil y rápido fotografiar al sujeto. La idea de un dibujo es plasmar en papel la esencia del sujeto. Si calcamos la fotografía de una persona el resultado es una serie de líneas sin vida ni emoción. Un dibujo debe tener substancia, debe expresar una idea, contar una historia o ser interesante para que provoque una reacción en el observador.
FIGURA 1. Al hacer este dibujo mi meta no era obtener una copia idéntica del sujeto sino capturar la mirada distraída y lejana. Es esa expresión y no la copia perfecta lo que me interesa.
Si alguna vez has tratado de copiar una fotografía, un objeto que está delante tuyo o el dibujo de otra persona, seguramente habrás experimentado esa frustración de ver que no se parece, que hay algo mal en el dibujo y no entiendes qué es. De algún modo te evade el ver dónde están los errores.
Un consejo que ayuda mucho para estos casos es simplemente dejar el dibujo a un lado y ver otra cosa. Dar una vuelta por la calle, leer un libro, cocinar, dedicarse a otra cosa y olvidarse del dibujo. Luego, cuando regreses al dibujo lo verás con "ojos nuevos" y notarás detalles a los que anteriormente eras ciego.
El segundo consejo es nuestro ejercicio del día de hoy. El propósito de este ejercicio es aprender a observar y notar las diferencias que introducimos en nuestro dibujo con el sujeto que queremos dibujar. Esto lo vamos realizar a través de la medición.
Empecemos con un dibujo de lo más sencillo:
Coge tu lápiz y papel y prueba dibujar este sonríe. Trata de hacerlo lo más idéntico posible al mío. Inténtalo y aquí te espero.
¿Ya lo hiciste? No, no lo has hecho. ¡Dibújalo de una vez! Yo te espero aquí.
Dum, di, dum.
...
¿Listos? Ok, he elegido un dibujo muy simple para que notemos fácilmente las diferencias. Tratándose de un dibujo sencillo y por ser un ejercicio les exijo que traten de hacer lo más idéntico posible a mi dibujo.
Mira y compara tu dibujo con el mío. ¿Es igualito? Le pedí a mi Mami que haga también un dibujo para ustedes, así que aquí está el suyo:
¿Ya lo hiciste? No, no lo has hecho. ¡Dibújalo de una vez! Yo te espero aquí.
Dum, di, dum.
...
¿Listos? Ok, he elegido un dibujo muy simple para que notemos fácilmente las diferencias. Tratándose de un dibujo sencillo y por ser un ejercicio les exijo que traten de hacer lo más idéntico posible a mi dibujo.
Mira y compara tu dibujo con el mío. ¿Es igualito? Le pedí a mi Mami que haga también un dibujo para ustedes, así que aquí está el suyo:
La primera diferencia notable es que los ojos son más grandes. Un premio para el que haya notado que los ojos deberían estar más distanciados entre sí. Lo más difícil es señalar las diferencias que hay con la forma de la boca, dado que es una curva difícil de comparar.
Como dije antes, nuestro ejercicio es uno de Medición. Todos sabemos medir, usando una guía de medida como una regla. Necesitamos un punto de comparación para saber "esta línea es más larga que esta otra," o "la distancia entre este punto y este otro es X."
Para nuestro ejercicio vamos a coger un papel extra o una cartulina para definir nuestra medida de comparación. Vamos a elegir una parte de nuestro sujeto original para crear nuestra "Medida Base." Ojo con estos requisitos:
Como dije antes, nuestro ejercicio es uno de Medición. Todos sabemos medir, usando una guía de medida como una regla. Necesitamos un punto de comparación para saber "esta línea es más larga que esta otra," o "la distancia entre este punto y este otro es X."
Para nuestro ejercicio vamos a coger un papel extra o una cartulina para definir nuestra medida de comparación. Vamos a elegir una parte de nuestro sujeto original para crear nuestra "Medida Base." Ojo con estos requisitos:
· Debe ser una línea recta.
· Debe ser fácil de ver.
· No debe ser muy grande.
Nuestro dibujo es tan pero tan sencillo que he elegido como Medida Base la separación que hay entre los ojitos.
Nuestro dibujo es tan pero tan sencillo que he elegido como Medida Base la separación que hay entre los ojitos.
¡Muy bien! Entonces, mi Medida Base es esa separación. Coge una cartulina y haz lo mismo, mide la distancia que hay entre los ojos de mi dibujo. ¡Ten extremo cuidado si vas a colocar tu cartulina en la pantalla de la computadora!
Esta medida nos servirá para poder ubicar correctamente cada una de las demás partes del dibujo. Por ejemplo, con nuestra medida podemos ubicar la curva de la boca. Si notas, el ojo queda casi casi en el centro de nuestra medida.
Esta medida nos servirá para poder ubicar correctamente cada una de las demás partes del dibujo. Por ejemplo, con nuestra medida podemos ubicar la curva de la boca. Si notas, el ojo queda casi casi en el centro de nuestra medida.
Podemos hacer también una marquita en nuestra medida para sacar la altura de la curva debajo del ojo.
Al tomar estas medidas descubriremos el por qué nuestro dibujo no se parece al original. Frecuentemente me sucede que pienso que la distancia entre el ojo y el borde de la cara es una, pero al medir me doy cuenta que es más allá. Al instante se hace obvio. Recuerda que las medidas no tienen que ser exactas y precisas, en un dibujo artístico lo esencial es obtener un parecido y no una copia perfecta al milímetro.Felicitaciones, ¡ya estás aprendiendo a observar!
Lo básico para dibujar
Lo básico para dibujar
La meta de Artística es enseñar diversos aspectos básicos para aprender a dibujar. Como primer paso necesitaremos tener en nuestras manos las herramientas adecuadas. No necesitamos cosas extraordinarias para empezar.
El material es muy sencillo y baratísimo:
El material es muy sencillo y baratísimo:
- Papel - ¡Obvio! De preferencia papel bond blanco, sin rayas ni cuadriculado. Compra todo el papel que puedas.
- Lápiz y sacapunta - Cualquier lápiz decente sirve. Si vas a comprar uno nuevo, pide en tu librería un lápiz de dureza “HB.”
- Borrador - Mi preferencia personal son los borradores de plástico.
Debo confesar que yo uso portaminas en lugar de lápiz. No es necesario que compres uno, un lápiz hará igual de bien. Es simplemente mi preferencia personal, ya que me cansa sacar la punta al lápiz y el portaminas siempre tiene la punta delgada.
Sobre el borrador de plástico, si no puedes conseguir uno, no hay problema. Lo importante del borrador es queborre y que borre bien. Prueba hacer un borrado de prueba donde no hayas dibujado nada y si te deja manchas, es un mal borrador. No uses borradores destinados para lapicero porque malogran el papel. Tampoco uses el borrador que viene en la otra punta de los lápices. Son chicos y de baja calidad.
Más adelante iremos comprando más herramientas para hacer posibles dibujos más avanzados.
El Ingrediente Secreto
Este es el requisito más importante para aprender a dibujar, así que presta atención. Lo más indispensable para lograr nuestra meta es perseverancia. Dibujar puede ser a veces frustrante, sobre todo cuando sabes que tu dibujo está mal o es incorrecto y no sabes el por qué. La diferencia entre la derrota y la victoria está en perseverar, seguir dibujando sin importar la cantidad de veces que te salga mal.
Para aprender a dibujar, tienes que querer dibujar. Tienes que dibujar un montón. Cuando era niño solía dibujar tanto que en cierta ocasión me quedé sin cuadernos ni hojas y seguí dibujando en el marco de madera de mi ventana. ¡Eso es lo que se necesita! (eh, la pasión por el dibujo, no el arruinar marcos de ventanas)
La mayoría de personas que dibujan admirablemente tienen un cuaderno de dibujo que llevan a todas partes. Cuando publican sus dibujos en internet no deja de sorprenderte la cantidad de dibujos que hacen, y es que dibujan en todos lados y a todo momento: en el tren, mientras esperan a alguien para almorzar, mientras ven televisión, etc.
Sobre el borrador de plástico, si no puedes conseguir uno, no hay problema. Lo importante del borrador es queborre y que borre bien. Prueba hacer un borrado de prueba donde no hayas dibujado nada y si te deja manchas, es un mal borrador. No uses borradores destinados para lapicero porque malogran el papel. Tampoco uses el borrador que viene en la otra punta de los lápices. Son chicos y de baja calidad.
Más adelante iremos comprando más herramientas para hacer posibles dibujos más avanzados.
El Ingrediente Secreto
Este es el requisito más importante para aprender a dibujar, así que presta atención. Lo más indispensable para lograr nuestra meta es perseverancia. Dibujar puede ser a veces frustrante, sobre todo cuando sabes que tu dibujo está mal o es incorrecto y no sabes el por qué. La diferencia entre la derrota y la victoria está en perseverar, seguir dibujando sin importar la cantidad de veces que te salga mal.
Para aprender a dibujar, tienes que querer dibujar. Tienes que dibujar un montón. Cuando era niño solía dibujar tanto que en cierta ocasión me quedé sin cuadernos ni hojas y seguí dibujando en el marco de madera de mi ventana. ¡Eso es lo que se necesita! (eh, la pasión por el dibujo, no el arruinar marcos de ventanas)
La mayoría de personas que dibujan admirablemente tienen un cuaderno de dibujo que llevan a todas partes. Cuando publican sus dibujos en internet no deja de sorprenderte la cantidad de dibujos que hacen, y es que dibujan en todos lados y a todo momento: en el tren, mientras esperan a alguien para almorzar, mientras ven televisión, etc.
TECNICAS DE PINTURA
TÉCNICAS
A un nivel básico, existen dos tipos de pintura al óleo: las obras cuidadosamente concebidas, que se elaboran trabajosa y lentamente con muchas capas sucesivas de pintura, y que a veces se tarda años en terminar; y la pintura directa, o "alla prima", que se suele terminar en una sola sesión utilizando colores opacos que oscurecen lo que haya debajo, si es que hay algo.
Alla prima. Casi todos los pintores de paisajes pintan alla prima. Los hermosos estudios paisajísticos de Constable (1776 - 1837), muestran las ventajas de esta técnica. La pintura es excitante, aplicada libremente, y a menudo la frescura del color expresa mejor el momento que muchas de sus obras de estudio más trabajadas.
La clave de este método es la capacidad de aplicar la pintura rápidamente y con confianza. Fue explotado con gran eficacia por los Impresionistas, y quizás el principal exponente de esta técnica fue Van Gogh. Solía pintar frente al modelo, generalmente al aire libre y casi siempre completaba la obra en una sesión, creando una masa de pinceladas e impastos aplicados con gran rapidez.
Planificación de un cuadro. La técnica mas elaborada tiene una historia mucho más larga. Muchos artistas, entre ellos Poussin (1593/41665), van Eyck, Rubens e incluso Turner (1775 - 1851) comenzaban muchas de sus obras por un esbozo del diseño básico. Trazaban los contornos sobre la base con carboncillo o lápiz de plomo, pintando encima con pintura opaca, o lavando con una veladura delgada, al estilo de van Eyck, dejando aún ver las marcas que más tarde se cubrirán. Turner dibujaba muchas veces contornos con pinceladas finas y opacas, sobre las que después pintaba.
Las cuadrículas son un método sencillo de transferir al lienzo un dibujo hecho en papel o en alguna otra superficie.
Prepintado. Se haya o no dibujado el boceto, el prepintado puede servir para aplicar algunos colores y tonos fundamentales, que se pueden elaborar mas adelante con veladuras y capas de pintura opaca. En esta primera etapa, es conveniente usar pocos colores y diluir la pintura con disolvente y algo de aceite o medio; lo mejor es usar pinceles grandes.
Muchos pintores prepintaban sólo en un color. Rembrandt y toda la escuela que le siguió (los pintores de grisalla) empleaban el gris. Otros prefieren teñir la base con un poco de color antes de prepintar.
Veladuras. El óleo es un medio excelente para aplicar capas delgadas de pintura transparente, o veladuras. Pueden pintarse sobre el prepintado, las zonas de color opaco o los impastos. El efecto es totalmente diferente del que se obtendría mezclando los dos colores. La luz que atraviesa la capa transparente y se refleja en el color opaco que hay debajo produce una profundidad y luminosidad especial.
Las veladuras suelen aplicarse sobre colores claros - especialmente blanco o gris neutro - porque son los que mejor reflejan la luz. Al lado de estas partes, la pintura opaca parece retroceder, dando así al cuadro una calidad tridimensional.
Para ello, la pintura debe estar muy diluida con un medio adecuado, preferentemente uno que contenga cera de abejas. Es mejor no usar aceite de linaza para las veladuras, porque tiende a moverse después de aplicado.
Los brillantes ropajes rojos pintados por Tiziano y El Greco (1541-1614) son el resultado de veladuras carmesí sobre el prepintado. Rembrandt aplicaba veladuras sobre fuertes impastos blancos para dar a sus áreas claras un brillo que destacaba como una joya entre las zonas de tonos profundos (también con veladuras, pero sobre colores calientes y diluidos).
El principal exponente de las veladuras fue, quizás, Turner. Solía comenzar una pintura aplicando un lavado de color disuelto en trementina sobre una base blanca. A continuación, dibujaba los principales contornos con un color neutro, como el siena tostado o el ocre tostado. Las masas claras las hacía con impastos de blanco de plomo, y casi todo el resto de la pintura se completaba con veladuras de color, probablemente con un medio de resina y aceite.
Impasto. La pintura espesa, aplicada masivamente con pincel o espátula, se llama impasto. Esta técnica suele emplearse para crear textura y dar al cuadro una calidad tridimensional. Algunos pintores, como de Staël (1914-55) han pintado cuadros enteros con impastos. Sin embargo, una de las principales aplicaciones de esta técnica es para prepintar antes de las veladuras. Los impastos claros - especialmente blancos y grises - suelen usarse en este sentido. Con este mismo fin, tanto Tiziano como Rembrandt hacían impastos con espátula.
Restregado. Se trata de aplicar pintura opaca sobre otra capa opaca de color o tono más oscuro, de manera irregular para que parte de la capa inferior siga viéndose. Tradicionalmente, los restregados se hacen moviendo el pincel en sentido circular, pero se puede conseguir el mismo efecto con rayas, brochazos, manchas, punteados, o cualquier otra combinación de marcas que no formen una capa plana de pintura.
Los restregados pueden aplicarse con cualquier tipo de pincel; algunos artistas utilizan un pincel, mezclador o en abanico, colocando el lienzo sobre, una mesa y pintando con el pincel perpendicular a la misma. Otros lo hacen con un trapo, o incluso con los dedos, eliminando el exceso de pintura.
Húmedo sobre húmedo. Monet, Sisley y otros muchos impresionistas, repintaban o restregaban sobre una capa de pintura aún húmeda, y a veces trataban de fundir los colores unos con otros. Esta es una característica de muchas pinturas "alla prima". Los colores deben estar mezclados con el mismo medio.
Frotado. Pueden crearse efectos de rica textura irregular con la técnica del frotado, introducida por Max Ernst (1891-1976). Se aplica al lienzo una mancha de color opaco y se la cubre con una superficie no absorbente, como papel satinado. Se frota el papel y después se quita con cuidado.
Barnizado de un cuadro acabado. No es esencial barnizar los cuadros al óleo; un cuadro sin barnizar no tiene por qué deteriorarse si se cuelga o almacena en condiciones razonables. El barniz tiene la desventaja de que tiende a amarillear con el tiempo, pero protege a las pinturas de las impurezas del aire y realza el brillo del color. Es buena idea barnizar las obras que contengan impastos espesos que puedan tender a hundirse.
Un cuadro debe barnizarse de 3 a 6 meses después de terminado; para entonces la pintura se habrá secado lo suficiente y habrán cesado la contracción y expansión. La pintura muy espesa puede necesitar más de 6 meses para secarse.
Lo mejor es emplear un barniz suave de alcohol de resina como damar o almácigo, si se desea una superficie brillante; o un barniz de cera si se prefiere un acabado semimate.
sábado, 9 de julio de 2011
LOS MATERIALES QUE NECESITAS PARA PINTAR
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